Centro de Interpretación Molinos

 

SALA 1

 

“Penetrar en el Valle Calchaquí, atravesarlo, vivir en él, significa una deliciosa experiencia.”
Atahualpa Yupanqui (El canto del viento, 1976). 
 
En esta sala, se muestra cómo esta casa fue recuperada y restaurada para que hoy pueda rescatarse no solo su historia y la de quienes la ocuparon, sino también la de Molinos y su región.


La Dirección General de Patrimonio Cultural de la Provincia de Salta lideró este proyecto, con el apoyo de arquitectos y otros especialistas que pudieron devolverle vida a edificios amenazados por el paso del tiempo. 

 

SALA 2

 

Introducción natural y cultural

En la sala siguiente, ya nos introducimos en nuestro paisaje: los Valles Calchaquíes del noroeste argentino. Se trata de una región que abarca parte de cuatro provincias: Salta, Tucumán, Catamarca y La Rioja. Su sorprendente geografía está enmarcada por cerros, serranías, ríos y valles. Una mirada rápida a un mapa insinuará un corazón definido por las localidades de Cafayate, Cachi y El Carril, con un perímetro de poco más de 500 kilómetros fascinantes. 


Gigantografías de más de 8 metros de largo, nos dejan inmersos en un paisaje conmovedor, que orillea ríos, al pie de cordones serranos a veces rojizos y en ocasiones cremosos, con tramos de belleza inigualable.

Distintas replicas e ilustraciones, le dan un contenido de 3 dimensiones.  Huellas  de los dinosaurios-icnitas- que abundaban en la zona ilustran el paso de la fauna prehistórica del período cretácico. Las especies más características de la fauna local pueden observarse ilustradas en distintas imágenes giratorias para averiguar más acerca de ellas. 

 

SALA 3

 

Un paso por la historia

Algunos testimonios nos muestran que el noroeste argentino estuvo poblado y desde hace mucho tiempo. Por eso, el  ser humano no está ausente en estos paisajes. Ruinas, antigales, pircas precolombinas y arte rupestre señalan la presencia humana desde tiempos antiguos. Las pircas o “paredes” montadas con rocas constituyen un rasgo que identifica este paisaje, aunque el visitante no siempre conoce su significado arqueológico. Desde esos comienzos del poblamiento humano, se sucedieron numerosos pueblos en los Valles Calchaquíes.

Aproximadamente, en el año 1.000 de nuestra era casi todos esos pueblos que hablaban el kakán estuvieron nucleados bajo un mismo nombre: kakanes o calchaquíes, pueblo guerrero, agricultor y criador de llamas.

Estos pueblos desarrollaron un arte exquisito, concebido como parte de un todo junto con la religión y la vida hogareña.
 
Luego,  en el año 1534 llega el conquistador español. En la misma sala, además de paisajes, fotos e infografías, el arte ilustra el encuentro de distintas civilizaciones. 

Esta fusión de grupos humanos tan diferentes y de regiones o mundos tan distantes dejó rasgos culturales muy ricos, con características aborígenes y españolas. Podríamos decir que el habitante de estos Valles Calchaquíes, el “vallisto”, lleva en su sangre y en sus tradiciones ambas vertientes.
 
El repaso de esta historia de encuentros y desencuentros, de invasiones y resistencia nos invita a valorar los sitios arqueológicos que son testigos de esos tiempos.  Cerca de Molinos hay unos cuantos sitios que fueron habitados por los calchaquíes. Allí vivieron, se desarrollaron y murieron. Creían en esta vida y en otra, la del más allá. Por eso enterraban a sus muertos con varias mudas de ropa, calzado y objetos, para que los acompañen en ese nuevo rumbo existencial. 

Esta sala nos permite  un paso interactivo por la historia desde la llegada del español hasta el nacimiento de Indalecio Gómez dueño de la Casa histórica.

 

SALA 4

 

Recreación  del ámbito de trabajo del dueño de casa. 
 
El mismo año en que murió José de  San Martín (1850) nació en Molinos el 14 de septiembre este hombre de vocación republicana, andar ceremonioso y hablar vehemente. Indalecio Gómez –al decir de sus contemporáneos- fue una persona reservada, “de corazón muy abierto” y sensible a la miseria del pueblo. Después de ser diputado por Salta y ministro plenipotenciario, en 1910 su amigo Roque Sáenz Peña, presidente de la Nación, lo nombró Ministro del Interior. Redactó la conocida Ley (8871) Sáenz Peña para que todos los hombres tengan el derecho al voto secreto y obligatorio.


Esto abrió el camino a la clase media y baja para que puedan participar en las grandes decisiones de la política.  Murió en 1920, el mismo día que el General San Martín.

 

SALA 5

 

Las distintas actividades turísticas y los lugares para visitar en Molinos.


Molinos de ayer tiene una historia de larga data,  y  Don Indalecio Gómez no fue un ciudadano más. Siguen en pie los lugares históricos más emblemáticos: la Iglesia San Pedro de Nolasco (declarada Monumento Histórico Nacional en 1942) y el que ahora es el Hotel “Hacienda de Molinos”, que incluye el Museo Arqueológico Provincial “El Churcal”, donde supo residir el último Gobernador español de Salta.


Con una recorrida por áreas arqueológicas como las Ruinas de El Charcal y del Cerro Overo, el fuerte de Tacuil y el Pucará de Angastaco podrá completar un panorama sobre calchaquíes y su vida. El último de los sitios fue sede de la residencia de Pedro Bohórquez, el famoso “Inca Hualpa”.


Un paseo por aquellos sitios naturales, como el río Molinos, con sus pastizales hasta el Cerro Overo, los algarrobales vecinos, la fabulosa Quebrada de las Flechas, la mítica laguna El Brealito y el criadero de vicuñas “Coquena” de la Asociación de Artesanos y Productores “San Pedro Nolasco de los Molinos”, el pionero en el aprovechamiento legal de este valioso camélido.


Es curioso que una tierra tan árida sea tan fértil en actividades humanas. Aquí podrá hallar finísimas lanas de ovejas, llamas y vicuñas. Con lana ovina teñida hallará magníficos tapices elaborados por artesanos. En Seclantás, en cambio, hallará otros maestros del telar, realizadores de los ponchos más afamados de la Argentina. Hay, además, otros artesanos, como los dedicados al trenzado criollo del cuero y la cestería con molle, totora y cimbol.

 

Si es amante del buen vino sepa que acá están los viñedos más altos del mundo y los primeros de Salta. En el siglo XVIII fueron plantados por los jesuitas cuatro leguas a sur de Molinos en la propiedad llamada “La Bodega” (hoy, “La Angostura”), que fuera propiedad de Indalecio Gómez. Muy cerca, podrá degustar vinos de primer nivel  mundial en las bodegas Colomé, Humanao y Tacuil.
 
No se sorprenda si al costado del camino ve el suelo teñido de color sangre. Serán lo pimientos rojos secados al sol. Y no se pierda saborear las frutas secas que aquí se cultivan y cosechan.
 
Como si esto fuera poco estamos en los Valles Calchaquíes, donde el folklore (en su más amplio sentido) tiene una riqueza incomparable. Y en las fiestas patronales se verán emocionantes desfiles o procesiones como la ceremonia de los alfereces, que merece un capítulo aparte. Esta procesión de origen antiquísimo español sobrevive en pocos  lugares.

 

SALA 6

 

Sala interactiva para chicos.

 

Al concluir la recorrida dirigida a los adultos, se presenta un sector dedicado a los más chicos (hasta 12 años). La idea es que ellos también puedan tener contacto con la esencia de los Valles Calchaquíes, a través de apoyaturas amables, entretenidas y didácticas donde el principal protagonista es el visitante.

 

Finalmente, nos encontramos con un amplio y bellísimo patio interno, el cual fue ambientado y provisto de un escenario para que allí se expresen diversas manifestaciones culturales y artísticas. Se espera que con el tiempo se convierta en un verdadero punto de convergencia del sentir popular.